Una película: La Mano Invisible

David Macián, España 2016

Un albañil construye muros que luego derrumba, un mecánico monta y desmonta un automóvil, un mozo de almacén desplaza bultos sin utilidad aparente, una teleoperadora realiza encuestas acerca de la consideración del propio trabajo… Once individuos han sido seleccionados para realizar cada uno una tarea o más bien su parodia.

Desde que los obreros salieran de la fábrica para la cámara de Lumière, el cine ha sido opio y ha sido martillo. La mano invisible no es exactamente cine para burgueses a la manera de Ken Loach ni un alegato furioso a la manera de Elio Petri, pero tampoco es escapismo del que gusta y disfruta el proletariado, que en la pantalla suele buscar alimento y motivo para sus fantasías.

Forjada en modo cooperativo y basada en la novela homónima de Isaac Rosa, la intención de la película parece ser dar a ver los artificios y construir una suerte de reality show donde el concepto trabajo ha sido despojado de su utilidad y convertido en insignificante espectáculo entomológico.