El gasto público en Sanidad y en Educación alcanzará su mínimo histórico en 2018

Siguen las políticas de recorte mientras nos mienten diciendo que salimos de la crisis. Nos reducen el salario indirecto que las personas trabajadoras y pensionistas recibimos en forma de servicios públicos. Los hemos pagado con nuestro trabajo, pero nos los recortan.

El gasto público en Sanidad y en Educación tocará su mínimo histórico en 2018, según los datos presupuestarios para 2018 enviados por Hacienda a Europa. La información oficial se recoge en el Plan Presupuestario para 2018 remitido por Montoro a Bruselas. Así, en Sanidad se pasará de un gasto del 6% del PIB en este 2017 a un 5,8% en 2018, su mínimo histórico, descendiendo por vez primera del 6%, mientras que en Educación el descenso será de un 4% del PIB de 2017 al 3,8% de 2018, también alcanzando su mínimo histórico.

Estos recortes no sólo son injustos socialmente, sino, además, contraproducentes para una economía que necesita reducir el absentismo laboral por motivos de salud y mejorar la capacitación de los trabajadores a través de la formación, tal y como avalan todos los estudios económicos. Pero la estrategia ultraliberal de PP y Ciudadanos parece clara: deteriorar al máximo los servicios públicos para favorecer los intereses del capital propietario de las escuelas, universidades y mutualidades privadas de salud.